11 LA MEMORIA DE LOS ?RBOLES ANDR?S V. P?REZ LATORRE I. QU? ES UN BOSQUE Que mejor comienzo que buscar una definici?n al objeto de esta disertaci?n: el Bosque. Cient?ficamente un bosque es un ecosistema m?s de los que cubren nuestro planeta Tierra, pero para el ser humano es, ha sido y sin duda ser?, muchas otras cosas m?s, entre ellas fuente de Vida y de estabilidad funcional para el medio en el que nos desarrollamos. Etimol?gicamente y seg?n Font Quer y la R.A.E., la palabra bosque emana del Lat?n boscus que significa ?sitio poblado de ?rboles y matas?, siendo los ?rboles el ente m?s definitorio pues las ?matas? se encuentran mayoritariamente en otro tipo de formaciones vegetales (matorrales). Los ?rboles son pues los que deben de dejarnos ver el Bosque y efectivamente el resto de piezas del ecosistema viven bajo su cobijo y son los que participan en una definici?n m?s t?cnica. Un Bosque puede ser definido entonces como una comunidad vegetal estratificada, con estrato superior de ?rboles, y, debajo de sus copas, un estrato le?oso y/o herb?ceo denominado nemoral (?a la sombra?). Esta definici?n admite variantes, pues en funci?n de la distancia entre las copas, la entrada de m?s o menos luz va a hacer que ese estrato nemoral sea m?s o menos pujante e incluso que aparezcan otro tipo de plantas, como los arbustos y las anteriormente citadas ?matas?. Otra modificaci?n va a ser la altura del estrato dominante, que va a derivar en definir bosques de talla elevada y tambi?n, como veremos, bosques ?enanos?. II. CLASIFICACI?N Y NOMENCLATURA Inherente a la Ciencia humana es la clasificaci?n y nomenclatura de los elementos naturales del planeta. No escapan a ello los bosques y una de las maneras m?s sencillas es nombrar a ?stos por la especie dominante: pinar (bosque de pinos), pinsapar (id. de pinsapos), encinar (id. de encinas), alisedas (id. de alisos)? Brockmann-Jerosch y R?bel idearon en 1912 una clasificaci?n v?lida para todo el planeta, con los tipos de bosques tipificados por el sufijo ?silva o ?lignosa. De este modo tenemos la Pluvisilva (bosque tropical de lluvias), la Laurisilva (bosque subtropical de monta?a), Durilignosa (bosque mediterr?neo), Aciculisilva (bosque de con?feras) o Hiemilignosa (sabana arbolada). La clasificaci?n fitosociol?gica asigna un nombre latino a cada tipo de bosque y los encuadra en unidades superiores (sintaxones) que agrupan a los grandes tipos de bosques; por ejemplo los bosques de Quercus se incluyen en el orden Quercetalia ilicis, los de pinos mediterr?neos en la alianza Pino pinastri-Juniperion phoeniceae, los de pinos 12 boreales en la clase Vaccinio-Piceetea, los bosques templados en la clase Querco-Fagetea y los de ribera en la clase Salici-Populetea. Los bosques del planeta se distribuyen de modo latitudinal y altitudinal y de modo paralelo en ambos casos, de forma que cerca del Ecuador el tipo de bosque b?sico ser?a el mismo que hay en una monta?a tropical, mientras que al ir ascendiendo por la misma se suceder?an todos los bosques que ocurrir?an en un viaje latitudinal hacia el polo. Esto es debido al descenso de la temperatura tanto al subir en una monta?a como al subir en latitud desde la l?nea ecuatorial. Esta sucesi?n de bosques en el planeta Tierra, desde el Ecuador hacia los polos, es la siguiente: Bosque Tropical, Sabana, (Desierto), Bosque Mediterr?neo, Bosque Templado, (Estepa), Taiga, Tundra, (zonas polares). Adem?s hay que citar las formaciones ?arborescentes? de grandes algas (Laminariales, algas pardas o Feof?ceas) en los oc?anos del planeta. III. BOSQUES DEL MUNDO En una clasificaci?n resumida, los grandes tipos de bosques del planeta se podr?an definir as?: Zonas tropicales y subtropicales a/ Selva tropical. Bosques de elevada talla y con varios estratos, el superior de ?rboles emergentes de varias decenas de metros de altura; por debajo est? el ?techo? de la selva con copas que no dejan pasar los rayos solares; m?s abajo est? el estrato inferior de peque?os ?rboles, lianas y ep?fitos y finalmente un estrato herb?ceo nemoral y el suelo con hojarasca. Se trata de una formaci?n vegetal siempreverde, de elevada biomasa y densidad, siempre en funcionamiento fenol?gico debido a las permanentemente favorables condiciones de temperatura y humedad, en las cercan?as de la l?nea ecuatorial. El bosque Monz?nico es una variante con mezcla de ?rboles caducifolios y que crece y florece en la ?poca h?meda veraniega, situado ya en zonas cercanas a los tr?picos. La Laurisilva es una variante ligada a zonas de determinada altitud en las monta?as, com?nmente llamado ?bosque de nieblas?, y que tenemos la suerte de disfrutar en las Islas Canarias. b/ Sabana. Bosques y bosquetes de ?rboles caducifolios en la estaci?n seca y verdes en la h?meda, espinosos y adaptados al fuego (como el g?nero Acacia), a los herb?voros y al almacenamiento de agua. El sotobosque puede llegar a ser una pradera de gram?neas bien adaptadas a la sequ?a, fuego y ramoneo, donde pastan los m?s grandes reba?os de herb?voros del planeta, con un dosel disperso de ?rboles (sabana-parque). En el l?mite con el desierto los ?rboles casi desaparecen y solo queda el estrato herb?ceo disperso. 13 Desiertos c?lidos c/ Desierto. Desprovisto de bosques, salvo en los puntuales ?oasis?. En ese caso quedan restos de la vegetaci?n biogeogr?ficamente m?s cercana en el espacio y/o en el tiempo. En el caso del Sahara, las monta?as m?s elevadas guardan peque?os bosquetes mediterr?neos de cipreses y acebuches, mientras que los ?oasis? guardan vegetaci?n subtropical, con formaciones de palmeras. Zonas templadas d/ Bosque mediterr?neo. Se trata del tipo de bosque m?s original por varios motivos, entre ellos, su escasez a nivel planetario pues se halla fragmentado en 5 zonas distantes: la cuenca Mediterr?nea, California, Chile, SW de Australia y aleda?os de Ciudad de El Cabo. Otra de las singularidades es que los ?rboles son siempreverdes y de hojas peque?as, cori?ceas y tomentosas, bien adaptados a la dura sequ?a estival del clima Mediterr?neo y con frutos o semillas carnosas. El bosque est? dividido en un estrato arb?reo, otro arbustivo, uno herb?ceo y otro lianoide trepador, ?simulando? una selva de tama?o reducido. En la pen?nsula Ib?rica estos bosques est?n dominados por el g?nero Quercus en los biotopos m?s favorecidos, mientras que en los m?s rigurosos las formaciones arboladas son del g?nero Pinus (pinares) y/o Juniperus (sabinares, enebrales), con hojas aciculares o escamosas, duras. En las monta?as m?s lluviosas de la Cuenca Mediterr?nea aparecen los pinsapos (Abies), en este caso presentando aut?ntico sotobosque de herb?ceas (Paeonia, Helleborus). e/ Bosque templado. Se trata del t?pico bosque caducifolio de invierno, cambiante en su fenolog?a con las estaciones, verde en verano, dorado en oto?o, con los troncos y ramas desnudos en invierno y brotando y floreciendo en primavera. Dos estratos caracterizan a este tipo de bosque: uno de ?rboles (Quercus, Fagus, Castanea), de talla elevada, con hoja blanda y activamente caduca (detectan el fotoperiodo de acortamiento de los d?as) y uno nemoral de hierbas perennes, que se desarrolla justo antes y/o durante el brote primaveral de los ?rboles, con bellas especies florales como las Primula, Hyacinthus, Doronicum, Geum, Anemone, etc. f/ Estepas y desiertos fr?os. No se trata de una formaci?n boscosa, sino de una pradera de herb?ceas bien adaptada a un invierno muy riguroso y a la continentalidad m?s fuerte del planeta, con temperaturas muy bajas en invierno (decenas de grados bajo cero) y calurosas en verano. Tambi?n es un medio apto para el pastoreo de reba?os, como en Asia, de yaks y otros herb?voros. Si existen peque?os bosquetes, son de ?rboles caducifolios en zonas de latitud baja y de con?feras en monta?as y zonas de latitud alta. Las estepas suelen contactar con desiertos fr?os, zonas 14 muy pobres en vegetaci?n por las condiciones de sequedad y temperaturas a?n m?s extremadas, siendo los m?s conocidos los del Asia Central como Gobi y Taklamakan. Zonas boreales g/ Taiga. Es la voz rusa ?taig?? para definir el bosque de con?feras siberiano, el m?s extenso del planeta, ya que lo circunda en latitudes altas por todo el norte de Asia desde el Estrecho de Bering, pasando por Siberia y el norte de Europa, saltando el atl?ntico a Canad? y Alaska, cerrando el c?rculo. En dichas zonas, el clima extremado en invierno puede mantener el suelo permanentemente helado todo el a?o (permafrost). Aparecen grandes extensiones de turberas, donde el agua pura y ?cida y el fr?o impiden descomponerse a los restos org?nicos generando carb?n- turba. El bosque de con?feras est? perfectamente adaptado, por sus ?rboles de porte elegantemente c?nico con ramas verticiladas y flexibles que dejan resbalar la nieve, y sobre todo por el ?invento? de la hoja acicular (aguja), resinosa, dura, resistente a la sequ?a y a la congelaci?n, as? como a los herb?voros. Este bosque es mayoritariamente siempreverde, salvo por la discordancia de los abedules (Betula, no son con?feras) y alerces (Larix decidua). Otros g?neros conocidos habitan estos medios como Pinus (pinos) Abies (abetos) Picea (abeto rojo), etc. La calidad paisaj?stica de estos bosques de con?feras los hizo merecedores de los primeros Parques Nacionales del mundo en Estados Unidos (Monta?as Rocosas) en el siglo XIX. f/ Tundra. No se trata desde luego de un bosque al uso, sino de un ?bosque enano?. Pero vayamos por partes, la Tundra se desarrolla en las cercan?as del c?rculo polar ?rtico, con fotoperiodos desquiciantes para plantas y animales: fen?menos como el ?sol de medianoche? o el d?a o noche de varios meses. Las temperaturas son de las m?s bajas del planeta y solo un corto verano de escasas semanas permite a la vegetaci?n su desarrollo. El suelo helado y la capa de nieve mantienen a las plantas refugiadas bajo el manto nival y con escasas ra?ces. El resultado es que ?rboles como abedules, sauces y ar?ndanos (Salix, Betula, Vaccinium) son enanos y postrados y se acompa?an de hierbas perennes y sobre todo de una gran cantidad de l?quenes, alimento de los herb?voros de esas zonas como los carib?es. Estas plantas muestran una extraordinaria adaptaci?n fenol?gica pues aprovechan dos o tres semanas del verano para brotar, crecer, florecer, formar fruto y dispersar semillas antes de la pronta llegada de nueva nieve y hielo, comprimiendo sus fases vitales. Es curioso, pero aqu?l efecto paralelo de altitud-latitud hace que las cumbres de nuestras monta?as presenten peque?as ?tundras?, como en la cercana Sierra Nevada. 15 Zonas oce?nicas h/ Bosques marinos. En los mares y oc?anos del planeta existen tambi?n bosques submarinos, pues guardan estructura vertical similar a los terrestres. Se trata de formaciones de elevada talla (3 a 4 m.) de algas pardas, cuyos cuerpos vegetativos (talos) constan de un estipe (equivalente a ?tallo?) y de una l?mina (equivalente a ?hojas?). En el mar de Albor?n existe uno de estos bosques con g?neros como Saccorhiza a profundidades de 15 a 35 m y de Laminaria a 50-60 m. Son considerados uno de los ecosistemas de mayor productividad del planeta. IV. BOSQUES DE ANDALUC?A Y M?LAGA Existen varias formas de describir los bosques andaluces y por ende malague?os. Lo primero que hay que exponer es la extraordinaria diversidad vegetal de estas zonas, debido que se encuentran en una encrucijada biogeogr?fica, entre dos mares (Mediterr?neo y Atl?ntico) y dos continentes (Europa y ?frica) habiendo sufrido un trasiego de migraciones biol?gicas en las eras geol?gicas, siendo modelada la vegetaci?n por conexiones-desconexiones Europa-?frica, cambios clim?ticos de tropical a mediterr?neo, desecaciones del mar Mediterr?neo, orogenia Alpina, glaciaciones, etc. Cada ?momento? favoreci? un tipo de bosque y pr?cticamente de todos ellos nos quedan vestigios. El resultado es que a d?a de hoy podemos disfrutar en Andaluc?a de una diversidad de bosques sin parang?n en el Mediterr?neo europeo, como veremos m?s adelante, lo que tambi?n implica una responsabilidad en conservar este aut?ntico tesoro legado a trav?s de millones de a?os. El bosque mediterr?neo es el dominante en la actualidad, pero en cuanto nos deslizamos a biotopos un poco ?especiales? nos aparecen las reliquias del pasado m?s o menos reciente. Si comparamos de modo fision?mico los grandes tipos de bosques mundiales con los que tenemos en Andaluc?a y M?laga, constatamos que existen paralelismos y que un modo de observar todos estos ecosistemas es viajar en Andaluc?a desde el lluvioso Estrecho de Gibraltar al semi?rido sureste Almeriense o desde la costa granadina a los casi 3500 metros del Mulhac?n, con sus cinco pisos de vegetaci?n. 1. Bosques Mediterr?neos a/ Encinares, alcornocales y acebuchales. Nuestros bosques m?s t?picamente mediterr?neos est?n constituidos por encinas (Quercus rotundifolia) y alcornoques (Quercus suber). Los encinares son bosques pluriestratos muy densos y albergan a genuinos arbustos mediterr?neos como palmitos (Chamaerops humilis) y lianas como la zarzaparrilla (Smilax aspera). Los de zonas fr?as est?n caracterizados por menor estratificaci?n y presencia de ge?fitos del g?nero Paeonia. Los alcornocales est?n restringidos a suelos sil?ceos en zonas lluviosas (por encima de 600 mm anuales) 16 y su cobertura menos densa deja espacio para arbustos t?picos de su cortejo flor?stico como madro?os (Arbutus unedo), brezos blancos (Erica arborea) y durillos (Viburnum tinus). Los acebuchales (Olea europaea var. sylvestris) son bosques propios de suelos arcillosos especiales (vertisuelos) y roquedos muy soleados. b/ Pinares y sabinares. El otro grupo de bosques mediterr?neos est? dominado por gimnospermas: pinos (Pinus) y sabinas (Juniperus). Los pinares carrascos de Pinus halepensis ocupan hoy d?a los biotopos menos favorables en las zonas basales de Andaluc?a (yesos, dolom?as, zonas semi?ridas, etc.) y se acompa?an de sabina mora (Juniperus phoenicea). Los pinares de pino negral o resinero (Pinus pinaster) forman bosques end?micos sobre peridotitas en las sierras bermejas malague?as y sobre dolom?as en Tejeda-Almijara y otras sierras b?ticas. Finalmente, existen sabinares de sabina caudada (Juniperus turbinata) acompa?ada a veces de enebro mar?timo (Juniperus oxycedrus subsp. macrocarpa) en las zonas dunares atl?nticas y en algunas sierras interiores de M?laga, C?diz y Sevilla. Como transici?n a los pinares de corte boreal, destacan los pinares laricios o salgare?os (Pinus nigra subsp. salzmanii) que se acompa?an de sabina mora (Juniperus phoenicea) y se desarrollan sobre dolom?as y calizas pero en zonas altas de nuestras serran?as orientales. c/ Adelfares y Tarajales. Los cauces t?picamente mediterr?neos sufren un fuerte estiaje no solo en verano sino que puede incluso que solo lleven agua en la ?poca m?s lluviosa (ramblas). Esto hace que los bosques de ribera escaseen y est?n sustituidos por dos formaciones que aguantan el periodo ?rido: los adelfares (Nerium oleander) distribuidos por toda Andaluc?a salvo en las zonas fr?as y los tarajales (Tamarix sp.) de cauces m?s arcillosos y/o con aguas salobres, bordes de pantanos, etc. En Sierra Morena son destacables los tamujares (Flueggea tinctorea) que sustituye a la adelfa en zonas de clima m?s continental. 2. Bosques Templados a/ Quejigares, Robledales, Acerales. Nuestros bosques caducifolios de origen eurosiberiano est?n restringidos hoy d?a a las laderas m?s lluviosas, fr?as y protegidas de las serran?as b?ticas. Los quejigales (Quercus faginea) son propios de serran?as calizas, abundando en M?laga en la cordillera Antequerana oriental. Los robledales o melojares (Quercus pyrenaica) viven en sustrato sil?ceo y son frecuentes en Sierra Nevada. Los acerales (Acer opalus subsp. granatense) son aut?nticas reliquias de los bosques mixtos que nos alcanzaron durante la ?ltima glaciaci?n y aparecen en lugares remotos de las sierras calizo-dolom?ticas, como Cazorla-Segura. El estrato herb?ceo de estos bosques es muy constante, con peon?as (Paeonia coriacea), primaveras (Primula veris), dor?nicos (Doronicum plantagineum) y hierba del ermita?o (Geum sylvaticum). 17 b/ Bosques de ribera. Estos bosques caducifolios son tan diversos que necesitar?an un cap?tulo especial. Con categor?a de bosque arb?reo, las choperas (Populus alba, P. nigra) y saucedas arborescentes (Salix alba, Salix fragilis) ocupan los suelos de vega, mientras que las fresnedas (Fraxinus angustifolia) viven bien en sustratos m?s arcillosos y las olmedas (Ulmus minor) incluso pueden aparecer alejadas del curso de agua. Las alisedas (Alnus glutinosa) son m?s restringidas ya que necesitan suelos sil?ceos y caudales constantes. Los bosquetes arbustivos est?n caracterizados por sauces (g?nero Salix) siendo frecuentes en arroyos encajados y cursos altos, dominando casi siempre el sauce pedicelado en zonas bajas (Salix pedicellata) y el sauce atrocin?reo en zonas altas (Salix atrocinerea). De gran originalidad son los bosques riparios de Cazorla-Segura, con avellanos (Corylus avellana) y olmos de monta?a (Ulmus glabra). c/ ?Estepas?. En Andaluc?a las zonas ?esteparias? son en realidad zonas mediterr?neas pero muy continentales, con altas temperaturas en verano y muy fr?as en invierno, escasamente lluviosas y llanas. Las altiplanicies del norte de Granada y Almer?a presentan entonces esa apariencia de ?estepa? se?alada por un ?rbol muy singular: la ?sabina albar? (Juniperus thurifera) que forma bosquetes, aparece aislada en matorrales o en los encinares dumosos (de formas semiesf?ricas). 3. ?Taiga? a/ Pinares y enebrales boreales. Las peque?as ?taigas? andaluzas est?n caracterizadas por el pino silvestre (Pinus sylvestris) que llega hoy de modo relicto a las cumbres de Trevenque y Sierra de Baza, acompa??ndose de enebro com?n (Juniperus communis). El pino laricio (Pinus nigra subsp. salzmanii) puede formar comunidades similares en las altas cumbres b?ticas, tambi?n acompa?ado de enebro com?n. b/ Pinsapares. Incluidos aqu? por semejanza fisiogn?mica y no flor?stica, los bosques de Abies pinsapo son end?micos de la Serran?a de Ronda (M?laga, C?diz) y presentan dos grandes tipos: los que se desarrollan sobre peridotitas en la Sierra Bermeja y los que aparecen sobre calizas y dolom?as en Sierra de las Nieves y en la del Pinar (C?diz). Se trata de bosques relictos del Terciario, densos, de elevada talla y con escaso sotobosque con especies t?picas como la adelfilla (Daphne laureola), end?micas como la gatu?a (Ononis reuteri) y preciosas orqu?deas como la p?rpura Cephalanthera rubra. 18 4. Tundra a/ Enebrales y borreguiles. Pr?cticamente exclusiva de Sierra Nevada es su ?tundra?, un tipo de vegetaci?n que destaca fisiogn?micamente por su enanismo. Se desarrolla a partir de 2000 m. casi hasta 3000 m. y est? constituida por bosques postrados de enebros (Juniperus communis subsp. nana), sabinas (Juniperus sabina) y piornos (Genista versicolor, Cytisus galianoi), acompa??ndose en zonas m?s h?medas (borreguiles, bordes de neveros) de ar?ndanos (Vaccinium uliginosum) e incluso del rar?simo sauce enano (Salix hastata subsp. sierrae-nevadae). El biotipo achaparrado protege de los fuertes vientos y hace que la planta quede protegida por la nieve durante las ventiscas. De este modo ?podemos pasear? por las copas de estas originales formaciones. 5. ?Bosques subtropicales? a/ Ojaranzales y quejigales morunos. Una de las joyas del entorno del Estrecho de Gibraltar se localiza al interior del Parque Natural de Los Alcornocales y son los bosques de ojaranzo (Rhododendron ponticum). Aut?ntica reliquia de finales del Terciario, estos bosques de tipo laurisilva incluyen laureles (Laurus nobilis), acebos (Ilex aquifolium), avellanillos (Frangula alnus subsp. baetica) y presentan helechos extraordinarios de origen macaron?sico (islas atl?nticas) como el ?helecho de colchoneros? (Culcita macrocarpa) o Diplazium caudatum, as? como otros de origen europeo-Atl?ntico como Vandenboschia speciosa e incluso ep?fitos como Davallia canariensis (vive sobre los ?rboles, en sus horquillas). El estrato briof?tico (de musgos y hep?ticas) presenta tambi?n especies propias de la laurisilva canaria. Estos ojaranzales est?n orlados y ?protegidos? por los originales quejigales morunos (Quercus canariensis) un tipo de bosque marcescente que solo ocupa las laderas m?s umbr?as y lluviosas de esa zona de Los Alcornocales y que puede acoger gran parte del su cortejo flor?stico. 6. ?Sabanas? a/ Artales, azufaifales, cornicales. Las zonas semi?ridas de Almer?a, costa de Granada y costa oriental de M?laga acogen reliquias de bosquetes m?s propios de la sabana africana. Los artales (Maytenus senegalensis), azufaifales (Ziziphus lotus) y cornicales (Periploca laevigata) constituyen una gran rareza a nivel europeo. Se trata de arbustos espinosos, caducifolios, muy bien adaptados a una sequ?a m?s pronunciada de lo normal para un clima mediterr?neo. Adem?s son muy sensibles a las heladas, por lo que solo aparecen estrictamente en zonas costeras poco elevadas. 19 7. ?Desiertos c?lidos? y desiertos fr?os a/ Zonas semi?ridas de Almer?a y cumbres de Sierra Nevada. Las zonas almerienses escasamente lluviosas no pueden ser clasificadas como desiertos, aunque algunas nos los puedan recordar. La antropizaci?n del territorio ha hecho desaparecer los arbustos sabanoides y hoy dominan el paisaje los espartales (Stipa tenacissima, Lygeum spartum) y tomillares (Thymus). Como desierto fr?o s? que podemos incluir a las cumbres de Sierra Nevada, pues aunque son ciertamente lluviosas (nivosas), las condiciones de temperatura hacen que el paisaje sea ?des?rtico? y la vegetaci?n (s?lo herb?cea) tenga muy escasa cobertura y se limite a los biotopos protegidos como roquedos, bordes de canchales y de neveros, etc. 8. Bosques Marinos a/ Bosques de algas pardas. Se trata de ecosistemas macroalgales bent?nicos de desarrollo vertical, en los que los estipes de las algas pardas hacen las veces de tronco y sus l?minas de copa, llegando a medir m?s de 3 metros de altura. Se trata de ecosistemas de alta productividad y originalidad. V. LOS BENEFICIOS DEL BOSQUE Y SUS DETRACTORES. Graves impactos amenazan a nuestros bosques y m?s a?n en la actualidad. A d?a de hoy el urbanismo irracional y sin planificaci?n es capaz de eliminar bosques a largo plazo. Los incendios destruyen nuestras masas forestales y matorrales, aunque a veces s?lo temporalmente, pues sobre todo los de tipo mediterr?neo tienen la sana capacidad de regenerarse. Los cambios ambientales (clima, suelo, etc.) pueden modificar la composici?n y estructura de los bosques as? como su distribuci?n, pero no provocar su extinci?n inmediata, salvo el caso especial de los manglares (bosques litorales tropicales) que podr?an quedar sumergidos por aumento del nivel del mar. La deforestaci?n de los bosques tropicales para obtener madera o situar en su lugar cultivos insostenibles es otra sinraz?n que cometemos contra estos ecosistemas del planeta. ?Por qu? conservar un bosque por encima de cualquier otra consideraci?n? En primer lugar porque se trata de ecosistemas que tardan muchos a?os a escala humana para desarrollarse. Son por tanto irreemplazables en tempo generacional y no podemos privar de su disfrute a los que vengan detr?s de nosotros. De un modo m?s ?ego?sta? podemos decir que el bosque nos da productos de modo ?directo? como la madera, las setas, las plantas medicinales y culinarias, la le?a, carb?n vegetal, etc. De modo ?indirecto?, pero medible, nos beneficiamos de su funci?n estructural, manteniendo biodiversidad, depurando el aire, controlando y mejorando las aguas y creando suelo f?rtil. 20 De modo ?intangible? los bosques nos proporcionan espacios paisaj?sticos para el disfrute personal y colectivo, por las sensaciones positivas que producen en el esp?ritu humano, o simplemente, pueden ser lugares de recreo para el turismo de Naturaleza. VI. CONSERVACI?N. ?Existe alguna Ley que asigne de modo directo un status de conservaci?n a un bosque determinado? S?, y se pueden poner dos ejemplos a distintos niveles. Determinados ?rboles est?n protegidos por la legislaci?n andaluza con una categor?a denominada ?Monumento Natural?. Casta?os, pinsapos, encinas... individuos que merecen esa consideraci?n. A nivel europeo, y de obligado cumplimiento por parte del Estado Espa?ol, la Directiva de ?H?bitats? obliga a la conservaci?n o como m?nimo a observar el principio de precauci?n con todos los tipos de bosque que han sido objeto este art?culo: alcornocales, encinares, pinares, pinsapares, saucedas, sabinares, etc. A nivel personal y colectivo nos corresponde como ciudadanos velar por este patrimonio natural, a sabiendas de que su mera existencia es un beneficio para todos. Hemos de vigilar a los detractores de los bosques y a los que no hacen cumplir las leyes para su protecci?n, porque est? en nuestras manos seguir disfrutando de la imponente visi?n de nuestros paisajes arbolados, como otro componente m?s, humano en este caso. Nada mejor que un paseo por estos ecosistemas para conectar con nuestra natural esencia interior y encontrarse a uno mismo, un poco perdido en la vor?gine estresante del mundo urbano y artificial. No olvidemos que los bosques y sus viejos ?rboles guardan la memoria de la Humanidad desde sus albores hasta la actualidad... Nota: ?La Memoria de los ?rboles? (The Memory of Trees) es el t?tulo de un ?lbum musical de Enya (1995). 21 VII. BIBLIOGRAF?A ASENSI, A. y B. D?EZ (1984). El paisaje vegetal de la provincia de M?laga. En: M?laga. Vol. IV. (El Medio Ambiente). Ed Anel. Granada. BAUER, E. (1991) Los Montes de Espa?a en la Historia. MAPA-Fundaci?n Conde del Valle Salazar. BLANCA G., B. CABEZUDO, M. CUETO, C. FERN?NDEZ L?PEZ y C. MORALES TORRES (eds.) (2009) Flora Vascular de Andaluc?a Oriental. 4 vols. Consejer?a de Medio Ambiente, Junta de Andaluc?a, Sevilla. BLANCO CASTRO et al. (1997) Los bosques ib?ricos. Una interpretaci?n geobot?nica. Ed. Planeta. BOISSIER, C. E. (1995) Viaje bot?nico al sur de Espa?a durante el a?o 1837. Colecci?n Sierra Nevada y La Alpujarra, 13. Caja de Granada-Universidad de M?laga. Ed. Proyecto Sur SL. BRAUN-BLANQUET, J. 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