Un enfoque emocional para prevenir el ciberacoso: análisis de las diferencias de sexo y de los perfiles
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El uso frecuente de los dispositivos tecnológicos y de las redes sociales cada vez a edades más tempranas, como medios de comunicación ampliamente usados por los adolescentes, nos lleva a analizar este fenómeno y los posibles factores implicados. Aunque los expertos señalan las habilidades emocionales como especialmente importantes en la prevención de fenómenos violentos y sus consecuencias, aún son escasos los estudios que profundizan en las diferencias de sexo en cuanto al papel de las habilidades emocionales y los roles involucrados en el cyberbullying. El presente estudio pretende contribuir a esta área de conocimiento explorando: (1) las prevalencias de cyberbullying en función del género y (2) las diferencias en las conductas de cyberbullying en función de los niveles de las habilidades de inteligencia emocional. Metodología: En total, participaron 5.950 adolescentes (52,3% chicas) de 12 a 18 años procedentes de veintiocho centros de secundaria. Los participantes cumplimentaron una batería de cuestionarios con variables sociodemográficas y escalas auto-informadas ampliamente validadas y usadas para evaluar los niveles de inteligencia emocional y comportamientos de cyberbullying, respectivamente. En el diagnóstico del cyberbullying se encontró una mayor tasa de adolescentes implicados en 3º de la ESO (23,9%). En general, se destaca un porcentaje mayor del perfil de cibervíctimas puras entre las chicas (11,7%), de ciberagresores-víctimas en chicos (11,7%), mientras que se encontró un porcentaje similar de ciberagresores puros en chicos y chicas (6,7% y 5,7% respectivamente). En cuanto a las diferencias entre los adolescentes con bajos y altos niveles de inteligencia emocional, se observó que los adolescentes que poseen bajos niveles de inteligencia emocional presentaban significativamente mayores niveles de conductas de victimización y agresión.











