Cr?tica actual de la imagen: del an?lisis del poder al estudio del conocimiento. Ana Garc?a Varas ?A decir verdad, la producci?n de im?genes puede iluminar cosas tan extraordinarias, y esto tan fugazmente y con tal velocidad, que ya no conseguimos, sencillamente a causa de la belleza y la singularidad de esas im?genes, interesarnos por otra cosa que ellas? Walter Benjamin1 ?[Las im?genes fotogr?ficas] son modos de ser que a?n carecen de nombres? Siegfried Kracauer2 Las im?genes abundan, como nunca antes lo hab?an hecho, en nuestras sociedades. En las ?ltimas d?cadas, cul- minando un proceso desarrollado al menos desde la invenci?n de la fotograf?a, se ha producido una espectacular acele- raci?n en la multiplicaci?n de im?genes, haciendo que las mismas adquieran roles antes ?nicamente reservados para el lenguaje y asuman nuevos inventados solo para ellas. De esta manera, la imagen ha transformado nuestras formas de comunicaci?n tradicionales, proponiendo y posibilitando nuevas v?as de intercambio y de creaci?n de significado, y con ello y de manera clave, ha configurado nuevas formas de pensamiento: un pensamiento de la imagen o un pensamiento en im?genes que, en gran parte, est? a?n por comprender. A pesar de que las im?genes son formas de expresi?n de lo humano desde las pinturas rupestres, no ha habido en nuestra historia una cr?tica de la imagen m?nimamente semejante al estudio del lenguaje verbal y escrito que nuestra cultura defini? a lo largo de siglos. Esta es una de las razones que se blanden para explicar el giro en los estudios actuales hacia la imagen: el paso de nuestra ?cultura de palabras? a una ?cultura de im?genes?3 ?que, seg?n Thomas Mitchell, habr?a tenido lugar en los ?ltimos 20 a?os? exigir?a, como una de las herramientas b?sicas de estudio de nuestra sociedad, un an?lisis cr?tico de las formas de significado, cono- cimiento o argumentaci?n que las im?genes generan, an?lisis necesario para determinar con propiedad la funci?n de lo ic?nico hoy d?a. Sin embargo, esta no es la ?nica raz?n, ni siquiera la fundamental, de tal giro hacia la imagen. Paralelamente a la proliferaci?n de fen?menos ic?nicos, el estudio de la realidad, tanto en saberes cient?ficos como human?sticos, toma a la imagen como objeto y como medio de an?lisis: el ?giro? no s?lo hace referencia a un inter?s renovado por las im?genes porque estas abunden actualmente, sino al estudio de lo real y lo cultural a trav?s de sus expresiones ic?nicas, porque estas muestran, hacen ver, aspectos hasta ahora no abordados de cultura y realidad. Las im?genes son cristalizaciones privilegiadas de nuestras formas sociales y de pensamiento: no solo vehiculan contenidos, sino que son las huellas gr?- ficas del crecimiento y la organizaci?n de dichos contenidos. Por ello, se convierten aqu? en enclaves b?sicos de recono- cimiento y an?lisis de las sociedades (presentes y pasadas) en las que nos movemos. De acuerdo con ello, la imagen nunca ha sido tan estudiada, examinada y escudri?ada como en las ?ltimas dos d?cadas. En concreto, desde comienzos de los a?os noventa se define un giro hacia la imagen en el estudio de la cultura que recibe distintos nombres: ic?nico, pictorial, imaginativo, visual? Pero ser?n sin duda los dos primeros, giro ic?nico y giro pictorial, los que mayores y m?s importantes recorridos describir?n, en tanto uno y otro dan nombre al origen de los estudios de la imagen en el espacio acad?mico alem?n y en el anglosaj?n respectivamente. Gottfried Boehm, fil?sofo e historiador del arte, y W. J. Thomas Mitchell, especialista en literatura e historia del arte, son los m?s destacados refe- rentes en los comienzos de cada uno de estos ?mbitos. 1. Benjamin, Walter: Sur le haschish et autres ?crits sur la drogue (1927-1934). Par?s, Christian Bourgois, 1993. 2. Kracauer, Siegfried: History-The Last Things Before the Last. New York, Oxford University Press, 1969, p. 4. 3. Cfr. Mitchell, W. J. Thomas: Picture Theory, Chicago, University of Chicago Press, 1994. pArAdigmA18 - 4 En 1992 Mitchell publicaba su ya famoso art?culo ?The Pictorial Turn? en la revista ArtForum, texto que m?s tarde formar?a parte de su conocido Picture Theory y en el que diagnosticaba un giro ?pictorial? en la cultura: este describir?a la transformaci?n de una cultura de palabras escritas, en la que habr?amos vivido desde la aparici?n de la imprenta, en un entorno de comunicaci?n y pensamiento determinado progresivamente en im?genes. Paralelamente, y de forma por completo independiente, Gottfried Boehm publicaba en 1994 su libro Was ist ein Bild?, en el que as? mismo diagnosticaba un giro hacia la imagen en el pensamiento, giro que ?l denominar?a ?ic?nico?. En esta obra, comenzada a finales de los a?os ochenta y cuya publicaci?n estaba prevista en principio para 1991, Boehm tiene como objetivo mostrar, a trav?s de las obras de numerosos autores como Merleau-Ponty, Gadamer, Imdahl o Hans Jonas que desde hac?a tiempo se estaba produciendo tanto en la filosof?a como en el arte de la modernidad un ?debate cr?ptico? sobre las im?genes, debate que estar?a cobrando cada vez m?s relevancia y que definir?a un nuevo giro de la cultura: un giro hacia la imagen. De esta manera, el giro en cuesti?n ven?a determinado tanto por la producci?n de im?genes y la comunicaci?n como por las teor?as sobre la realidad, encontr?ndose ambos impulsos en la pregunta por el qu?, y m?s adelante por el c?mo, de la imagen. El primer reto, en cualquiera de los casos, era entender qu? son las im?genes, c?mo producen significado y en qu? relaci?n se sit?an con el resto de formas de comunicaci?n y de cultura. La profundidad, extensi?n, alcance y car?cter de este giro ha sido ampliamente discutido en el corto periodo de tiempo transcurrido desde su diagn?stico4. En especial, este debate ha sido fundamental para la configuraci?n de los nuevos estudios de la imagen que nacer?an al calor del giro cultural. Haciendo abstracci?n del reduccionismo que estas marcas en la historia de la cultura implican, el giro pictorial de Mitchell habr?a se?alado (o habr?a servido para situar en el tiempo) el comienzo de los Visual Studies, o los estudios visuales que se desarrollan en el espacio anglosaj?n (especialmente en Norteam?rica y Gran Breta?a) desde principios de los a?os noventa. Por su parte, la obra de Boehm es distinguida como el principio de la formaci?n de la Bildwissenschaft, la ciencia de la imagen alemana que investiga desde hace dos d?cadas los significados ic?nicos desde multitud de perspectivas. Giros paralelos y estudios de la imagen correlativos en uno y otro contexto. Ahora bien, a pesar de los muchos elementos en com?n de estas dos formas de aproximaci?n a la imagen, los objetivos, metodolog?as y herramientas con- ceptuales de una y otra divergen ampliamente. Por ello, aun cuando los autores fundamentales de estas dos vertientes tengan unas referencias te?ricas similares y con frecuencia acudan a las mismas fuentes, sus intereses en ellas y, sobre todo, sus metas apuntan a lugares muy distintos y definen por ello dos disciplinas muy diferentes5. Sin entrar a por- menorizar todos sus aspectos discordantes, s? cabe destacar dos elementos esenciales que los separan: en primer lugar, el contexto te?rico en el que surgen y, en segundo lugar, sus respectivas orientaciones y objetivos. Los estudios visuales son herederos de la tradici?n de los cultural studies y beben por ello tanto del esp?ritu cr?tico inspirado en el materialismo de estos, como de la gran he- terogeneidad de enfoques, perspectivas y disciplinas (de la sociolog?a a la historia del arte, del psicoan?lisis a la teor?a de los medios) que los mismos integran. De esta forma, en los estudios visuales tenemos un tipo de an?lisis que, por un lado, est? frecuentemente inspirado en la cr?tica ideol?gica de la representaci?n (qu? hay detr?s y alrededor de las im?genes, social, pol?tica o culturalmente) y que, por otro, se concentra con asiduidad en fen?menos ic?nicos muy espec?ficos (en algunos casos extremadamente concretos) para ser capaz de poner en marcha tal equipaje te?rico. Por su parte, la cien- cia de la imagen alemana se desarrolla as? mismo tambi?n en una encrucijada multidisciplinar, pero, con claridad, las dos aproximaciones te?ricas fundamentales que la definen, al menos en sus primeros a?os, son la filosof?a y la historia del arte (cuya relaci?n no siempre tiene lugar en t?rminos amistosos). Como ya indica el t?tulo del libro de Boehm mencionado (Was ist ein Bild? ? ?Qu? es una imagen?), la preocupaci?n aqu? se sit?a primeramente en la definici?n de las im?genes y, en especial, de sus formas de significaci?n y sus peculiares maneras de crear sentido (en ?ntima co- nexi?n, claro est?, tanto con las teor?as filos?ficas del lenguaje como con la teor?a y la historia del arte). Por ello, Boehm 4. Para un an?lisis en profundidad del mismo as? como de sus distintas variantes, ver Garc?a Varas, Ana: El giro hacia la imagen. Giro ic?nico, giro pictorial y sus consecuencias, en Oncina, Faustino y Cantarino, Elena: Giros narrativos e Historias del saber. Madrid, Plaza y Vald?s, 2013, pp. 135-158. 5. Para un estudio detallado de las caracter?sticas y de la historia de ambas formas de estudio de la imagen, ver Garc?a Varas, Ana: L?gica(s) de la imagen, en Garc?a Varas, Ana (ed.), Filosof?a de la imagen, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2011, pp. 15-56. Josep Renau Berenger: Peace is with them! (?Descansen en paz!) Serie ?The American Way of Life?, n? 49. 1956. pArAdigmA18 - 5 insiste en que, a diferencia de los estudios visuales, su giro ?es, por lo tanto, un criticismo de la imagen m?s que de la ideolog?a?6 de la imagen. Esta distancia entre ambos estudios de las im?genes se hace m?s evidente al reflexionar sobre los distintos planteamientos del giro hacia la imagen del que parten, y sus consecuentes orientaciones y definiciones de objetivos. Mitchell7 se?ala que el giro pictorial del que ?l habla (que, seg?n ?l, no ser?a el primero que habr?a tenido lugar en nuestra historia) se produce a partir de una proliferaci?n de im?genes en la cultura, proliferaci?n que, como en otras ocasiones, estar?a asociada a la aparici?n de nuevas t?cnicas de reproducci?n (la t?cnica y la tecnolog?a producen nuevos fen?menos ic?nicos que trasforman nuestras formas simb?licas anteriores) y a la nueva interpretaci?n de las im?genes dentro de movimientos sociales y pol?ticos. Tal giro provoca entonces miedo ante la posible ?nueva forma de dominaci?n? de la imagen: dado su poder de fascinaci?n (y dado que este es un giro desde la palabra, en la cual los ico- noclastas confiar?an mucho m?s), las im?genes podr?an constituir una amenaza para la cultura, para la creaci?n o para el pensamiento. De acuerdo con ello, se?ala en Picture Theory: ?Lo determinante para un giro pictorial entonces no es que dispongamos de una potente explicaci?n de la representaci?n visual que dicte los conceptos a la teor?a de la cultura, sino que las im?genes conforman un peculiar punto de fricci?n y desasosiego en todo un amplio campo de la investiga- ci?n intelectual?8. Desde esta perspectiva, y teniendo as? mismo en cuenta lo mencionado m?s arriba sobre el contexto te?rico de los cultural studies y sus consecuen- cias para el planteamiento y el tipo de cr?tica de los estudios visuales, es f?cil comprender que el an?lisis del poder de la imagen y de sus roles sociales sea uno de los pilares fundamentales de la investigaci?n en este espacio. Seg?n la cono- cida frase de Mitchell: el estudio anglosaj?n de ?la cultura visual es el estudio de la construcci?n social del campo visual y de la construcci?n vi- sual del campo social?9. Esto, por supuesto, tiene importantes con- secuencias y otorga ciertas caracter?sticas b?si- cas al tipo de aproximaci?n te?rica a la imagen que describir?n los estudios visuales anglosajo- nes: en primer lugar, el an?lisis de las nuevas im?genes, de las im?genes generadas por los nuevos medios, se convierte en una de las pie- zas claves del giro en cuesti?n. La teor?a de los medios y las im?genes digitales, as? como el es- tudio de la comunicaci?n de masas, son elemen- tos destacados en gran parte de las obras que se publican en los primeros a?os de los estudios visuales. En segundo lugar, esta proliferaci?n de im?genes se produce de manera desmesurada: seg?n la expresi?n com?n hace una d?cada, vivi- mos en una inundaci?n de im?genes. Y ello, claro est?, transforma nuestras formas de atenci?n y las condiciones de percepci?n de significados, exigiendo en la teor?a consecuentemente tanto una interpretaci?n de la percepci?n de las im?- genes como, especialmente, una ex?gesis de los cambios sociales y culturales que las mismas producen. As? mismo y en tercer lugar, el rasgo principal de las nuevas im?genes ser?a su hete- rogeneidad, la diversidad de fen?menos que apa- recer?an nombrados con el t?rmino ?imagen?: esto producir? estudios sobre im?genes muy diferentes, centrados en objetos verdaderamente diversos y que impondr?n a estas teor?as de la imagen un reto clave: poner en relaci?n, hacer dialogar y cooperar, a estudios de ?ndoles muy dis- tintas. Por su parte, Gottfried Boehm se?al? desde el principio que su inter?s por la imagen estribaba en investigar las nuevas posibilidades de pensamiento que esta abr?a: ?La ?imagen? no es simplemente un nuevo tema, sino que implica 6. Cfr. Gottfried Boehm, El giro ic?nico. Una carta. Correspondencia entre Gottfried Boehm y W. J. Thomas Mitchell (I) en Garc?a Varas, Ana (ed.), Filosof?a de la imagen, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2011, pp. 57-70. 7. Cf. Mitchell, W. J. Thomas: Vier Grundbegriffe der Bildwissenschaft, en Klaus Sachs-Hombach (ed.), Bildtheorien. Antropologische und kulturelle Grundlagen des Visualistik Turn, Frankfurt a.M., Suhrkamp, 2009, p. 321. 8. Mitchell, W. J. Thomas: Picture Theory, Chicago, University of Chicago Press, 1994, p. 13. 9. Mitchell, W. J. Thomas: The Obscure Object of Visual Culture. Responses to Mieke Bal?s ?Visual Essentialism and the Object of Visual Culture? en Journal of Visual Culture, 2, 2003, p. 252. Dibujo de la planta Bonapartea juncea, realizado por el artista Isidoro G?lvez para la Flora peruviana et chilensis. Tomo III, de Hip?lito Ruiz y Jos? Pav?n, 1802. Real Jard?na Bot?nico. pArAdigmA18 - 6 m?s bien otro tipo de pensamiento, un pensamiento que se muestre capaz de clarificar y aprovechar las posibilidades cognitivas que hay en las representaciones no verbales, que durante tanto tiempo han sido minusvaloradas?10. Si el giro ic?nico ha de ser productivo, si el giro ic?nico en definitiva es verdaderamente un giro, al menos para Boehm, dicho giro habr? de estar referido a un cambio en el pensamiento, un cambio que, como claramente presenta, se concentre en las nuevas posibilidades de conocimiento de la imagen en primer lugar, y que, con ello, abra el camino a las nuevas posibilidades de toda representaci?n no verbal. Para Boehm, el objetivo de la ciencia de la imagen ser?a el estudio de la l?gica propia de la imagen, de sus meca- nismos para conformar sentido; unos mecanismos que, como con frecuencia repite, no est?n subordinados al modelo de lo verbal. De esta forma, Boehm hace referencia expl?cita a la tradici?n hermen?utica en la que se form? con la intenci?n de ampliarla y abrir as? la reflexi?n a la imagen. Se trata de ensanchar los l?mites del sentido, de incluir toda represen- taci?n: ?M?s all? del lenguaje existen poderosos espacios de sentido, insospechados espacios de visualidad, de tonalidad, de gestos, de m?mica y de movimiento, que no necesitan ser mejorados o justificados a posteriori por la palabra?11. Las im?genes tienen su propio logos, sus propias maneras de dar forma a lo real, y la atenci?n sobre las mismas es la que produce el cambio en el pensamiento: el giro ic?nico. Por tanto, aunque otros autores de la cien- cia de la imagen alemana acent?an aspectos distintos a los perseguidos por Boehm, el punto de vista central sin embargo es af?n al suyo: la investigaci?n resultante ha de dar lugar a un an?lisis de los tipos de saber, de la relaci?n con la realidad, que las im?genes producen. De esta forma, dentro de la ciencia de la imagen tenemos un gran n?mero de estudios, por un lado, de las estructuras ling??sticas y de significado de las im?genes y, por otro, del tipo de ex- periencia espec?fico que la imagen provoca. As? mismo, y en especial, el ?nfasis en el an?lisis del conocimiento en las im?genes es uno de los n?cleos fundamentales de estas perspectivas. La comprensi?n de la imbricaci?n de imagen y as- pectos sociales que caracteriza a los estudios visuales, con su destacado ?nfasis en cuestiones pol?ticas y ?ticas, es esencial para entender nuestro entorno y, en especial, las relaciones de poder en la sociedad en la que vivimos. Pero as? mismo, las im?genes pueden mostrarnos mundos no dichos, mostrar lo que las palabras no dicen: pueden, en definitiva, pueden hacer ver lo que el lenguaje no expresa y ah? radica su enorme potencial epist?mico. Las im?genes, como la fotograf?a para Kracauer, son modos de ser que a?n carecen de nombre. 12 10. Boehm, Gottfried: El giro ic?nico. Una carta. Correspondencia entre Gottfried Boehm y W. J. Thomas Mitchell (I) en Garc?a Varas, Ana (ed.), Filosof?a de la imagen, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2011, p. 58. Las cursivas son m?as. 11. Boehm, Gottfried: ?M?s all? del lenguaje? Apuntes sobre la l?gica de las im?genes, en Ana Garc?a Varas (ed.), Filosof?a de la imagen, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2011, pp. 105-106. 12. Este trabajo ha sido desarrollado dentro del marco de investigaci?n del proyecto ?Filosof?a de la imagen? (FFI2011-26621), finan- ciado por el Ministerio de Econom?a y Competitividad. Mark Rothko. Azul dividido por azul, 1966 (pintura sobre papel) pArAdigmA18 - 7 Ana Garc?a Varas es profesora de Est?tica y Teor?a de las Artes en la Universidad de Zaragoza. Investigadora principal del proyecto ?Filosof?a de la imagen? (FFI2011-26621)