RT Dissertation/Thesis T1 Edward Said's Orientalism in Arabic: A Comparative Study A1 Boubrit, Rachida K1 Said, Edward W. 1935-2003 - Traducciones - Teis doctorales AB Este estudio arroja la luz sobre las traducciones al árabe de Orientalismo de Edward Said, una obra clave del pensamiento poscolonial desde su primera publicación en 1978. Dada la transcendencia de esta obra para el mundo árabe, se han realizado cuatro traducciones al árabe entre 1981 y 2022, cada una de ellas con enfoques diferentes. Estas versiones de Kamal Abu Deeb, Mohamed Enani, Nadhir Jasmati y Mohammad Asfour, reflejan distintas estrategias y enfoques de traducción, empezando por la de Abu Deeb que manifiesta una extranjerización difícil de leer hasta la versión de Enani y Asfour que se caracteriza por un estilo más accesible pasando por la versión de Jasmati que ha sido objeto de duras críticas por su cercanía literal a la versión de Abu Deeb. Esto plantea cuestiones sobre la fidelidad textual, la comunicatividad y la responsabilidad ética del traductor.Cada traducción nos brinda una interpretación particular del complejo discurso de Said. Hasta ahora no ha habido un estudio comparativo que abarque las cuatro traducciones al árabe publicadas hasta 2022. Este estudio pretende realizar dicho estudio comparativo desde una perspectiva traductológica y pragmática.Esta investigación ha llevado a cabo el cotejo de las similitudes y las diferencias que muestran las cuatro traducciones al árabe existentes de Orientalismo, centrándose en pasajes específicos del libro. El objetivo es evaluar hasta qué punto cada versión mantiene o se desvía de la postura crítica de Said y de su elevado estilo académico, especialmente en contextos culturalmente cargados. También se analiza cómo el bagaje cultural y de formación de los traductores influye en sus decisiones terminológicas y estrategias de reescritura. Para ello, se aplican las máximas de la teoría de la pragmática conversacional o teoría de la implicatura de Grice (cantidad, calidad, relación y modo) como herramienta para evaluar la claridad, la fidelidad y la comunicatividad de las traducciones. El estudio también considera cuestiones éticas como el posible plagio o el uso intertextual de traducciones y textos precedentes, con el fin de determinar qué traducción conserva mejor el tono, el sentido, la expresión y la integridad textual del original.En cuanto a su transcendencia, esta investigación constituye una contribución tanto a los estudios de traducción o traductología como a los estudios poscoloniales y a la crítica literaria en lengua árabe. Al mismo tiempo, señala la complejidad del proceso de traducción de Orientalismo al árabe y cómo los factores culturales y coyunturales del momento en quese realiza la traducción de un texto influyen en la comprensión y reescritura de la obra.Además, destaca el papel del traductor como mediador cultural y coautor de la obra en tanto que reescritor de la misma para un público sin acceso al original. También contribuye al análisis del discurso y a la pragmática aplicada a la traducción, utilizando las máximas que Grice establece en su teoría de la implicatura como marco teórico. PB UMA Editorial YR 2025 FD 2025-11-27 LK https://hdl.handle.net/10630/45199 UL https://hdl.handle.net/10630/45199 LA eng NO Con respecto al alcance y el fundamento del mismo, el estudio se centra en un análisis comparativo de pasajes seleccionados de las cuatro traducciones que revelan matices críticos, estilísticos y comunicativos. Las traducciones se basan en distintas ediciones del libro original, lo que genera, ya de por sí, algunas leves diferencias, por la ausencia del “Último Prólogo” (2003) y el “Epílogo” (1995) en algunas de las ediciones y, por tanto, de las traducciones que se basan en ellas. La investigación se ha realizado a través del análisis, desde una perspectiva traductológica y pragmática, de la introducción de la primera edición (1978) y de los tres capítulos que conforman el libro, que eran los únicos componentes de esa primera edición:1.- El escopo del Orientalismo (The Scope of Orientalism)2.- Estructuras y reestructuraciones del Orientalismo (Orientalist Structures and Restructures)3-- Orientalismo hoy (Orientalism now)Como elemento metodológico se hace uso de la cursiva para distinguir entre Orientalismo como la obra escrita por Edward Said y de la redonda para indicar el Orientalismo como sistema de pensamiento e institución.El análisis basado en los Principios Cooperativos de Grice muestra que la traducción árabe de Enani es la que más acertada y equilibrada, pues atienda a las cuatro máximas de Grice (cantidad, calidad, relación y modo), manteniendo la claridad, el orden y evitando ambigüedades innecesarias. Sin embargo, ocasionalmente viola la máxima de modo, especialmente en pasajes donde prefiere interpretaciones más amplias en lugar de mayor precisión literal, probablemente para mejorar la legibilidad o la relevancia cultural. Por otra parte, la traducción de Enani tiende a optar por una estrategia de domesticación, reemplazando referencias culturalmente complejas en el ámbito occidental por equivalentes más cercanos al contexto terminológico y cultural del lector árabe. Sus técnicas de traducción buscan priorizar la legibilidad y facilitar la mediación del texto original, atenuando su densidad y la extrañeza retórica en el lector árabe.Abu Deeb se decanta, en lo que es la estructura sintáctica del texto, por en unaestrategia de extranjerización de su traducción, manteniendo la densidad y el marco intelectual y expresivo del texto original. Esto hace que el lector árabe se enfrente directamente al marco conceptual de los argumentos de Said sin apenas mediación cultural alguna. Sin embargo y paralelamente a su extranjerización en el plano sintáctico -y en parte debido a ella-, Abu Deeb intenta la creación de una terminología árabe que pueda transmitir la complejidad de las reflexiones y hallazgos de Said, reutilizando terminología árabe tradicional y acuñando nuevos términos con base en ella, lo que convierte a su traducción en una mezcla poco exitosa, en el plano de la comprensión y accesibilidad, entre extranjerización y domesticación, creando una suerte de ruptura en lugar de mediar entre las dos lenguas y dos culturas.La traducción de Jasmati contiene numerosos pasajes idénticos en estructura sintáctica y en terminología, a los que se encuentran en la traducción de Abu Deeb, lo cual afecta negativamente a la originalidad de su versión, ya que puede muy bien ser calificada de plagio y puede poner en duda la credibilidad académica del traductor, así como su capacidad traductora; además de repetir errores o distorsiones de tono existentes en la traducción que se supone ha plagiado. Esto plantea serios y reales problemas éticos en su traducción, pero que no hemos tratado aquí puesto que dicha cuestión no entraba en los objetivos de este trabajo, que son, eminentemente traductivos y traductológicos y no de ética de la traducción.La traducción realizada por Mohammad Asfour, evaluada bajo el principio cooperativo de Grice, muestra una alta adhesión a las cuatro máximas conversacionales (cantidad, calidad, relación y modo). Sus fortalezas se encuentran especialmente en la cantidad, la calidad y la relevancia, lo que la clasifica como una traducción fiel y coherente que transmite eficazmente el significado original. En claridad (modo), aunque no es la mejor, mantiene un nivel sólido, evitando excesiva complejidad o ambigüedad, superando a la mayoría de las demás traducciones excepto la de Enani. Asfour logra un equilibrio eficaz que redunda en una traducción accesible y confiable para los lectores árabes, manteniendo la fidelidad al mensaje original y proporcionando la información necesaria sin omisiones ni añadidos innecesarios. Sin embargo, su estilo podría mejorar en fluidez y refinamiento. Además, introduce notas al pie de página con comentarios adicionales que influyen en la recepción del texto.En conclusión, la traducción más cercana en claridad y fidelidad al texto original de Said es la de Enani, que presenta una mayor alineación con el tono y el contenido originales, a pesar de usar estrategias de domesticación. La versión de Asfour ofrece claridad, pero sacrifica matices de tono. La traducción de Abu Deeb oscila entre una extranjerización y domesticación no totalmente conseguidas. La versión de Jasmati presenta numerosos pasajesidénticos a los de la traducción de Abu Deeb, lo que plantea problemas de ética de la traducción y del traductor, cuestiona la originalidad de la traducción, la credibilidad académica del traductor y, por supuesto, su capacidad de traducir; sin contar con que perpetúa errores anteriores que se hallan en la traducción de Abu Deeb.Como parte de la evaluación y análisis de las cuatro traducciones árabes de Orientalismo de Edward Said, nuestro trabajo propone que una buena traducción es aquella que puede fusionar la fidelidad de Abu Deeb y la accesibilidad de Asfour y Enani, evitando distorsiones de expresión y contenido y garantizando prácticas éticas que imposibiliten el plagio. La mejor traducción debe asegurar claridad sin simplificar en exceso, equilibrar accesibilidad y fidelidad, y ofrecer herramientas peritextuales que faciliten la comprensión del texto original traducido sin introducir el discurso personal del traductor.Nuestro estudio subraya que cada traducción es una forma de reescritura dentro de un marco conceptual del que forman parte factores culturales lingüísticos, religiosos y éticos presentes en la formación y modo de pensar y trabajar del traductor. Esto hace que la traducción de obras cargadas de unos contenidos y tono críticos como Orientalismo resulta compleja. La aplicación de las máximas conversacionales de la teoría de la implicatura de Grice proporciona, a pesar de ser una teoría pensada dentro de la pragmática lingüística, un marco activo dentro de la traductología para evaluar el grado de acierto y de éxito de una traducción, revelando las fortalezas y limitaciones en ella. Lo que se ha evidenciado de manera particularmente productivo en el análisis que hemos realizado de las cuatro únicas traducciones árabes de Orientalismo hasta el momento de presentar nuestra tesis doctoral.Este trabajo aporta datos e información específica al campo de los estudios de traducción y discurso poscolonial a través de su análisis de pragmática traductológica de esas cuatro traducciones árabes actuales de Orientalismo.Mientras el plagio se caracteriza por la reutilización de grandes segmentos sin atribución a la fuente original de donde se plagia, la apropiación legítima o intertextualidad implica el uso de terminología con reinterpretación clara o reconocimiento. El análisis muestra plagio parcial en la traducción de Jasmati con respecto a la de Abu Deeb, comprometiendo su ética profesional como traductor y, también, su valía como tal. La traducción de Jasmati también presenta numerosos errores tipográficos que alteran el sentido en varias ocasiones, sin que podamos llegar a dilucidar si son errores tipográficos o copia inatenta de pasajes idénticos en la traducción de Abu Deeb.La naturaleza de plagio que parece ofrecer la traducción de Jasmati en relación con la traducción de Abu Deeb, distorsiona el tono de la traducción que toma como modelo (ofuente del plagio), omite o reinterpreta elementos de la misma, lo que acaba, prácticamente, en una copia no confesada de la traducción de Abu Deeb con cambios insignificantes, lo que ha llevado a plantear acusaciones de plagio de la traducción de Abu Deeb por parte de Jasmati.En cuanto al plagio de Jasmati a Abu Deeb, comienza desde la primera página de la “traducción” de Abu Deeb (p. 37) y se extiende hasta la última (p. 325). Para ocultar las huellas de su plagio, realiza ligeras modificaciones a la “traducción” de Abu Deeb: elimina una palabra aquí, añade otra allá, sustituye una palabra por otra diferente, reorganiza palabras en algunos lugares, cambia un punto por una coma y una coma por un punto, y mucho más (al-Mazīnī, 2023).Por otra parte, este análisis subraya la importancia de la equivalencia pragmática y de la legibilidad cultural al traducir discursos académicos complejos y densos como es el caso de Orientalismo. En la traducción, como acto de mediación entre culturas e idiomas diversos, debe existir un equilibrio entre fidelidad y comunicatividad o inteligibilidad (lo que Nord llama el éxito de una traducción). En este sentido, la traducción de Enani demuestra cómo un traductor puede preservar la carga intelectual del original procurando, al mismo tiempo, un texto accesible, comprensible y satisfactorio para la curiosidad y la sed intelectual de los lectores árabes. De ahí que este estudio también destaque aquellas consideraciones teóricas que son necesarias para cumplir con estándares éticos en las prácticas de traducción que permitan o ayuden a alcanzar el mayor grado de éxito en la traducción de un texto, en especial, de textos de pensamiento.Los hallazgos y conclusiones de este estudio resaltan la importancia tanto de la equivalencia lingüística entre original y traducción como de la transparencia intercultural deesta última, a la par que la transcendencia del estilo en la redacción del texto traducido, especialmente cuando se trata de textos académicos fundamentales como Orientalismo. Asimismo, este estudio llama la atención sobre la necesidad de mantener estándares éticos en las prácticas de re-traducción de la misma obra y la importancia de mejorar e implicarse críticamente en futuras versiones árabes de obras fundamentales en lenguas extranjeras, en particular, europeas.Los resultados de esta investigación sugieren que las elecciones estilísticas y el trasfondo cultural de los traductores tiene una repercusión de gran significancia en la percepción del texto original por parte del público meta de la traducción, influyendo decisivamente en la comprensión del discurso subyacente al texto original por parte de los lectores de la traducción.Las futuras traducciones al árabe de textos influyentes como Orientalismo deberían aspirar a superar las brechas lingüísticas y culturales, garantizando una transmisión del conocimiento que sea a la vez fiel y funcionalmente comunicativa. Cabe señalar que esta investigación tiene como base un corpus de frases y pasajes seleccionados por su pertinencia traductiva y traductológica, y se ha centrado en la aplicación en las máximas conversacionales de la teoría de la implicatura de Grice y en las estrategias traductivas empleadas en la traducción al árabe de Orientalismo, de Edward Said. Otros enfoque lingüísticos y traductológicos pueden llevarse a término con resultados que, de seguro, completarán los nuestros, bien por confirmarlos, contrastarlos o divergir de ellos. Investigaciones futuras pueden examinar otras traducciones árabes (y no árabes) de obras seminales como Orientalismo través del prisma de distintas teorías de la traducción, como ha sucedido aquí con el enfoque de Venuti en la traducción, partiendo de la dos posibles posturas respecto al original a la hora de traducirlo: la extranjerización del texto traducido o su domesticación, es decir, su aclimatación a la mentalidad, lengua y usos literarios y expresivos de la lengua de llegada.Las traducciones, especialmente de textos fundamentales como Orientalismo y entre lenguas que pertenecen a ámbitos de civilización distintos -como es el caso del texto inglés de Orientalismo a la lengua árabe-, deberían aspirar a tender puentes entre sociedades y pueblos, facilitando una transmisión fiel e íntegra del conocimiento que existe en el original que se traduce.Para mejora futuras traducciones de Orientalismo al árabe u otras lenguas -en español existe una única versión de 1990 revisada en 2016 realizada por, así como de obras similares, se recomienda priorizar tanto la fidelidad como la legibilidad, asegurando que el tono, la complejidad y la postura intelectual que contiene el texto original se mantengan sin distorsiones.Por otro lado y tras el análisis traductológico que constituye la parte esencial de nuestra tesis, vemos como algo primordial en cualquier traducción el limitar las notas del traducto , reduciéndolas a aclaraciones imprescindibles, para, precisamente, evitar la adopción de ideas preconcebidas o de condicionar la comprensión del texto por parte del lector y hacerla depender de la lectura particular que el traductor ha hecho del original.Del mismo modo, la ética profesional de un traductor debe ser un principio de actuación primordial, de manera que el plagio o incluso la intertextualidad mal entendida o aplicada puedan darse en una traducción. La integridad profesional del traductor y su valía como tal dependen en gran medida de su moral para evitar plagios, tanto conscientes como inconscientes.Finalmente, se habría de fomentar la formación de traductores poniendo especial énfasis en la ética profesional y la sensibilidad intercultural. Además de ello, deberían de realizarse estudios de recepción que evalúen cómo los lectores de cualquier lengua -en nuestro caso arabófonos- comprenden y reciben las distintas traducciones de un mismo original en lengua extranjera.De igual manera la ampliación de la investigación que aquí se presenta podría abarcar el texto completo, y no solo pasajes seleccionados. A su vez comparar traducciones a otros idiomas de un mismo original traducido a una determinada lengua, permitiría un análisis más amplio de la recepción y de la interpretación de dicho original en cada una de las lenguas a las que se ha traducido y la lectura que cada traductor ha hecho del mismo. Y de la misma manera se podrían incorporar estudios que calibraran el grado y el modo de recepción de las traducciones por parte de los lectores.Como eje central, este estudio reafirma el papel central de la traducción en la configuración del entendimiento intercultural y del discurso intelectual y filosófico como legado común de la Humanidad. Los traductores, como mediadores culturales, son responsables de transmitir las ideas contenidas en los originales que traducen a partir de susconocimientos lingüísticos y culturales, con independencia de sus propias creencias o posturas ideológicas, especialmente cuando el texto original contiene referencias que contrastan o se oponen a éstas. La decisión de extranjerizar, adaptar, domesticar o incluso omitir ciertos elementos del texto original puede redirigir el enfoque de la traducción y plantea cuestiones relevantes sobre la fidelidad y la integridad en la transmisión de cualquier texto -y más de una obra de la envergadura de Orientalismo-, de una lengua a otra.En definitiva, toda traducción es una negociación entre fidelidad y creatividad, donde el significado de un original no solo se transfiere a otro idioma, sino que se transforma por imperativo del propio proceso de traducción; proceso donde la percepción y comprensión del lector del texto traducido en todas sus dimensiones es, en última instancia, lo que más debería importar al traductor. DS RIUMA. Repositorio Institucional de la Universidad de Málaga RD 27 feb 2026