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dc.contributor.advisorMorales Asencio, José Miguel
dc.contributor.authorPérez Boluda, María Teresa
dc.contributor.otherEnfermeríaes_ES
dc.date.accessioned2017-07-21T11:05:14Z
dc.date.available2017-07-21T11:05:14Z
dc.date.issued2016
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/10630/14321
dc.description.abstractINTRODUCCIÓN Las quemaduras son el resultado de un traumatismo físico o químico que induce la desnaturalización de las proteínas tisulares, produciendo desde una leve afectación del tegumento superficial hasta la destrucción total de los tejidos implicados, producen tres efectos: la pérdida de líquidos (se necesita reemplazar fluidos), pérdida de calor, lo que puede causar hipotermia y pérdida de la acción barrera frente a los microorganismos, aumentando la susceptibilidad de infección. OBJETIVOS 1. Conocer las percepciones y significados sobre el manejo del dolor de las enfermeras que cuidan a pacientes quemados. 2. Describir las estrategias que desarrollan para manejar estas situaciones de dolor en su práctica diaria y el impacto personal de cuidar a personas con quemaduras graves. 3. Explorar posibles factores del contexto de práctica de las enfermeras (relaciones con miembros del equipo, organización del trabajo, modelo de práctica profesional, etc.) asociados a las percepciones, significados y estrategias de las enfermeras en el manejo del dolor en pacientes quemados. 4. Conocer las vivencias de los pacientes quemados en su experiencia con el dolor. MÉTODOS Diseño: Estudio cualitativo descriptivo, de corte fenomenológico eidético. Sujetos de estudio El estudio tenía dos poblaciones diana distintas: a) Por un lado, se llevó a cabo un muestreo intencional entre pacientes que habían ingresado en la Unidad de Quemados del Hospital Regional Universitario de Málaga b) Por otra parte, se seleccionaron profesionales enfermeros que ejerciesen en la Unidad de Quemados con arreglo al criterio de idoneidad basado en la experiencia profesional. Análisis de datos Se llevó a cabo un análisis de contenido siguiendo los principios de Taylor and Bodgan (Taylor & Bodgan, 1998). De este modo, se identificaron temas emergentes en una secuencia de lecturas sucesivas de las entrevistas. CONCLUSIONES 1. Pacientes y profesionales enfermeros coinciden en su percepción acerca del dolor de las personas quemadas: se trata de un dolor distinto, muy agudo, de naturaleza dinámica y que actualmente no está suficientemente controlado. 2. La vivencia de una estancia en una Unidad de Quemados supone que el dolor está presente en todas las intervenciones de cuidados que se les realizan. Esta presencia permanente genera conductas de anticipación por parte de los pacientes que les añaden más sufrimiento a su proceso. 3. Entre las situaciones de cuidados, la sala de curas se identifica como el lugar donde la experiencia dolorosa es más intensa, vinculada inexorablemente al momento del cuidado de las heridas y las curas. 4. Ante igualdad o similitud de las lesiones, sus características y fase en la que se encuentren, se identifican distintos niveles de tolerancia al dolor. 5. Cuando los informantes perciben una mejoría en el dolor durante el proceso, inmediatamente surgen las preocupaciones y temores relativos a la imagen corporal, afectando a su estado emocional, su calidad de vida, su funcionamiento personal, familiar, social y laboral. 6. La distracción es la principal estrategia de afrontamiento empleada por los pacientes, combinada con la interacción con otros pacientes y el equipo de Enfermería. 7. Estas intervenciones basadas en la distracción se trasmiten de modo informal entre profesionales, basada en la experiencia propia, invisibilizando su existencia formal y la posibilidad de estructurarlos y adecuar su efectividad. Es necesaria la mejora de la competencia de los profesionales en este terreno, así como estructurar la intervención de manera sistemática para su monitorización y evaluación. 8. La relación terapéutica entre enfermeras y pacientes está sustentada en una intensa relación dialógica, con la comunicación verbal como instrumento principal de sustento terapéutico. 9. No existen protocolos adecuadoscon lo cual se brinda la oportunidad de desarrollar intervenciones a la medida, tomando en cuenta la perspectiva del paciente, pero, la variabilidad en el manejo de la analgesia y la sedación es muy amplia y es necesaria la formación y el liderazgo de las enfermeras para tomar decisiones en este campo que mejoren la percepción de sufrimiento de los pacientes. 10. Los profesionales enfermeros que ejercen en Unidades de Quemados sufren con frecuencia estrés moral, aunque no son conscientes de este problema. Lidian con desafíos éticos y morales en su desempeño profesional, derivada de su omnipresencia junto al paciente y la existencia de discrepancias que existen entre factores de la organización de la atención y lo que es posible realizar a su juicio. 11. La mayoría de los profesionales enfermeros entrevistados no percibe que exista una sensación de equipo entre ellos y el personal médico y estiman necesarias acciones conjuntas (sesiones) para tomar decisiones compartidas en un paciente tan complejo como el quemado grave. Posiblemente, esto disminuiría las situaciones de estrés moral, aunque debería corroborarse en ulteriores estudios. 12. Para los pacientes, la seguridad que les aportan las enfermeras es indispensable, estableciendo una relación terapéutica que al alta genera sentimientos de desprotección, siendo menor la vulnerabilidad percibida en aquellos pacientes en los que el alta se lleva a cabo de manera paulatina y progresiva. 13. La experiencia de una quemadura grave aumenta la confianza de las personas en sus capacidades para afrontar situaciones nuevas y cualquier adversidad que pueda ocurrir en el futuro. 14. Los cuidados paliativos en las personas quemadas es un tema poco abordado en la literatura, y algunos profesionales admiten que hubieran sido menos exhaustivos en algunas curas si hubieran tenido más experiencia ante pacientes en situación irreversible. 15. Contrasta la visión de los profesionales con la de las personas quemadas en el deterioro de la comunicación verbal. El profesional no percibe demasiada dificultad por contar con medios escrito u oral, gestos, expresiones faciales, lenguaje corporal, espacio u otros símbolos y las personas quemadas si tuvieron problemas de comunicación. Un área de mejora a tener en cuenta.es_ES
dc.language.isospaes_ES
dc.publisherUMA Editoriales_ES
dc.rightsinfo:eu-repo/semantics/openAccesses_ES
dc.subjectQuemaduras - Cuidados de enfermería - Tesis doctoraleses_ES
dc.subject.otherQuemadoses_ES
dc.subject.otherPacienteses_ES
dc.subject.otherAtención psicológicaes_ES
dc.titleEl significado del dolor en las quemaduras graves: visión de los profesionales y de los pacienteses_ES
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/doctoralThesises_ES
dc.centroFacultad de Ciencias de la Saludes_ES
dc.cclicenseby-nc-ndes_ES


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